lunes, 11 de noviembre de 2013


 Punto de Vista Religioso



Uno de los grandes anhelos del hombre a través de los tiempos ha sido la búsqueda de la felicidad. Una palabra corta, sencilla de escribir pero que tiene un significado muy difícil de explicar.

Diferentes culturas a lo largo de la historia han definido a la felicidad de diversas maneras. Estas definiciones se encuentran influidas por las características geográficas, el momento histórico que se vive en ese lugar, las necesidades económicas, pero sobre todo hay un factor que suele ser decisivo en la forma en que se percibe a la felicidad. Este elemento tan importante no es otro que la religión.

Las religiones suelen ofrecer pautas de conducta al hombre que las profesa y mediante el seguimiento de esa serie de principios, se puede llegar a muchas partes. En mi opinión, la felicidad se puede alcanzar a través de un compromiso con la religión. Es el motivo de este trabajo el exponer la manera en que creo que la felicidad se puede vivir a través de una vida basada en la religión.

Una definición muy simple de la felicidad podría sonar algo parecido a lo siguiente: es feliz aquel hombre que tiene todo lo que necesita. El problema con el hombre es que nunca realmente sabe lo que quiere ni mucho menos lo que necesita. Si tiene hambre la felicidad se la dará la comida, si tiene sed será feliz bebiendo, si es pobre estará feliz con algo de dinero, etc. Entonces resulta que si no tiene hambre la comida no lo hará feliz y por lo tanto la comida no hace felices a los hombres.

Es una creencia generalizada creer que la felicidad viene de alcanzar tres elementos: placer, poder y posesión.

El placer nos permite satisfacer todos aquellos deseos que tenemos: comida, bebida, viajes, sexo y otros más. Sin embargo, la felicidad no está en solamente cumplir nuestros caprichos, porque al final solo quedará un sentimiento de vacío y que hará querer aún más placer. Es como el caso de una droga a la que se vuelve adicto, cada vez vamos a necesitar más y nunca seremos felices porque siempre nos faltará algo.

CITA TEXTUAL: “Es una cosa terrible ser feliz. ¡Cuantas veces, poseyendo el falso fin de la vida – la felicidad, se olvidan del verdadero fin: el deber¡

La religión nos orienta en el sentido de no dejarnos dominar por los placeres mediante la oración, la meditación y valores morales sólidos.

El poder siempre ha sido buscado por el hombre. A mayor poder, mayor felicidad. Esto es un gran error ya que a través de la historia se ha demostrado que los grandes hombres que han alcanzado la cima del poder han terminado mal. Así tenemos a Hitler, Mussolini, Stalin y otros más que obtuvieron mucho poder y que sin embargo acabaron no solo sin ser felices, sino de una forma trágica.

CITA TEXTUAL: “El golpe más fuerte recibido por la humanidad fue la llegada del Cristianismo .“ (Adolfo Hitler, virtual # 2).

La religión nos da ejemplo con Jesús, quien a pesar de haber podido ser el hombre más poderoso del mundo, escogió el camino de la sencillez y la humildad para predicar su doctrina y de esta forma alcanzar la felicidad.

La posesión es el elemento más claro para muchos para alcanzar la felicidad. Solamente siendo dueño de cosas materiales seremos felices. La religión, una vez más nos pone en una perspectiva más clara:

CITA TEXTUAL: “No negué a mis ojos nada de cuanto deseaban, ni privé a mi corazón de placer alguno... Luego reflexioné sobre todas las obras que mis manos habían hecho y sobre la fatiga que me había tomado por hacerlas, y he aquí que todo es vanidad, atrapar el viento, y no queda provecho alguno bajo el sol” (Ec. 2, 1-11, virtual # 1).

Es por esto que debemos buscar la felicidad de una manera más duradera, no un simple momento de gozo.

Hay que tener muy claro, además, que la felicidad se forma de pequeños eventos a lo largo de nuestra vida, no solamente al momento de una graduación, o al obtener un gran premio en la lotería, o cuando se hace un gran descubrimiento científico. Si este fuera realidad, solamente unos cuantos podría ser felices. La religión pone al alcance de todos a la felicidad mediante el disfrute de pequeños sucesos diarios tales como: ayudar a un anciano a cruzar la calle, el compartir alimentos con los más necesitados, el visitar a un enfermo, el convivir con los hijos . . . . . . .

Por otra parte, la felicidad está en compartir estos bienes con quienes puedan necesitarlos.

CITA TEXTUAL: “El hombre más feliz es el que hace la felicidad del mayor número de sus semejantes”. (Diderot, Denis virtual # 2)

Esta orientación que nos da la religión para nuestra vida la podemos encontrar en muchas partes, explicada de una manera sencilla: en la Biblia, en el catecismo, en las cartas de los apóstoles e inclusive, con la ayuda de la tecnología actual en Internet.
CITA TEXTUAL: “La Biblia nos presenta riquezas inagotables de esta revelación de Dios y de su amor a la humanidad. La tarea de vuestro compromiso común consiste en facilitar el acceso del pueblo cristiano a estos tesoros”. (Papa Juan Pablo II, virtual # 3).



CONCLUSIONES

Encontrar la felicidad no es sencillo porque muchas veces no se sabe realmente lo que es. Esta debe incluir, definitivamente, elementos materiales, pero sin descuidar los aspectos espirituales. Como ambas partes son importantes para el desarrollo integral del hombre y para que éste alcance la verdadera felicidad tenemos que buscarlas a ambas.

El problema se encuentra, en mi opinión, en encontrar un elemento que proporcione el balance entre estos dos extremos. Este factor debe ser, sin lugar a dudas, la religión. Una religión que permita disfrutar de cosas materiales sin caer en excesos y por el lado espiritual que fortalezca valores y forme estilos de vida que puedan dar una felicidad duradera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario