lunes, 13 de enero de 2014


Algunos comentarios sobre el concepto de felicidad

Ser feliz es el estado emocional que todo ser humano busca alcanzar. El concepto de felicidad varía de persona en persona pero en general pienso que es un estado de satisfacción con la vida. Los grandes logros académicos, profesionales y económicos no tienen ninguna relevancia al concepto de felicidad de muchos. Es aquí donde surge el debate sobre si la felicidad es interna (dependiendo mayormente de tu actitud concerniente a los eventos que nos suceden a diario) o externa (el cumplimiento de metas personales y la satisfacción de nuestras necesidades físicas). Para mi, el debate no tiene mucho sentido. Mi felicidad personal es un balance de ambas. Mi cuerpo físico tiene unas necesidades que tienen que ser satisfechas para poderme considerar una persona feliz y de la misma forma, hay un estado emocional/filosófico que tengo que alcanzar y mantener para estar internamente feliz (o en paz) conmigo mismo.

Creo fielmente que la infelicidad es causada cuando el ser humano se carga con cosas que realísticamente hablando no puede alcanzar. Por esto, el uso del sentido común es vital en la búsqueda de la felicidad individual. Me explico. Tomás basa su felicidad en algún día poder ser propietario de un Ferrari. Como todavía no lo tiene, es infeliz. Si lo obtiene y lo pierde, peor aun. Eso comoquiera no es todo. Su trabajo y su situación económica indican que a menos que se pegue en la lotería, nunca podrá ser el propietario de un Ferrari. Es aquí donde entra el sentido común. ¿Realmente vale la pena amargarse la vida por un bien material que remotamente podrá poseer algún día? Susana es una chica normal que basa su felicidad en casarse algún día con el hombre estereotipo alto de ojos claros. Resulta que ninguno se ha fijado en ella nunca y a sus 42 anda por la vida lamentándose no encontrar el amor de su vida (rechazando muy buenas ofertas a causa de su afán por el estereotipo). ¿Es razonable que una persona sufra por imponerse cosas que realísticamente hablando será muy difícil de alcanzar mas aun cuando la situación esta fuera de sus manos? (Susana no puede obligar al estereotipo a fijarse en ella aunque sea una mujer atractiva).

He estado meditando sobre estas cosas últimamente por la cantidad de blogs y notes de cristianos que he leído donde sufren la realidad esperando cosas imposibles de recibir. La misma Biblia da testimonio a esto que cuando se lee el libro de los Salmos y el libro de Eclesiastés. En uno tenemos a David (un hombre económicamente prospero según la Biblia) constantemente quejándose y arrastrándose por el piso insatisfecho con su vida anhelando ese toque de Dios. Nunca lo recibe pero constantemente fantasea con la idea. En el otro libro esta su hijo Salomón agriado de la vida diciendo que todo es vanidad y que no hay nada nuevo bajo el sol. El libro completo se basa en su insatisfacción con la vida. Los blogs de los cristianos son iguales. Creo que la raíz del problema es un pobre entendimiento de lo que es la vida. Hay cosas en la vida puramente emocionales que nos llenan de satisfacción, pero esto jamás borrara la realidad. Vivimos en un mundo físico y material. Las cosas emocionales están siempre directamente relacionadas a lo físico y material. El amor por ejemplo, es un estado emocional pero tal estado no existiría sin la esperanza de estar físicamente junto a la persona amada. El amor (de pareja) nunca podrá existir entre dos personas que nunca tengan contacto físico. Todos los intentos que conozco de lograrlo terminan en tristeza e insatisfacción. Es aquí donde esta el secreto del desprecio a la vida que practican muchas religiones. Debido a que un dios personal e intercesor no existe, su deseo de encontrarlo permanecerá sin satisfacer. Aunque admito que la mente es poderosa y hay muchos ejemplos de personas que simplemente se imaginan el contacto divino lo suficiente como para engañarse. Por esto es que la mayoría de los religiosos a pesar de su profunda "relación con Dios" constantemente pecan. Porque en el fondo de sus corazones, tal cosa no existe y es solo un juego mental.

Interesantemente, los cristianos, musulmanes y otros mercadean su religión como fuente de paz y felicidad. Esto obviamente es contradictorio. Cualquier sistema religioso o filosófico que busque verdaderamente alcanzar la felicidad debe basarse en lo siguiente.

1) La libertad de poder analizar las ideas y llegar a conclusiones personales para la aplicación de las mismas.
2) La libertad de poder expresarse libremente sin miedo a ser censurado por poseer una idea o pensamiento.
3) La habilidad de entender y satisfacer las necesidades físicas del humano de una forma responsable y no sujetas a mitos sin ninguna evidencia que la apoye.

Haciendo énfasis en el cristianismo por ser la religión oficial de mi cultura y la que conozco de experiencia, la misma Biblia dice que por los frutos se conoce el árbol. El cristianismo se mercadea como la solución pero sus seguidores constantemente muestran su estado de infelicidad con el mundo. Basado en los tres principios que mencione es fácil de entender porque la población cristiana en general no es feliz.

1) El cristianismo oprime y condena a los que se atreven pensar por su cuenta y llegar a sus propias conclusiones. La única opinión y las únicas ideas que sirven son las que vienen del autoproclamado profeta. Pensar diferente es comúnmente conocido como "estar mal con Dios." Por eso te exigen que pidas permiso para conseguir un trabajo, salir con una persona, entre muchas cosas. Si el profeta no esta de acuerdo y prosigues con tu plan, serás segregado y sellado como rebelde o desobediente dentro de la iglesia. Si tienes alguna posición dentro de la misma (músico, diacono etc.) serás destituido prontamente. (aunque hay que reconocer que existe una manada de cristianos liberales o moderados que básicamente hacen lo que quieran con su vida mientras profesan "fe" en Cristo. Este grupo es irrelevante para la discusión y la analogía del árbol y su fruto aplica también para determinar su nivel de cristiandad. Incluso ellos mismos se sienten cómodos con el término hipócritas. Que quede claro que no los juzgo. Tienen derecho a vivir como quieran. Aun así la presión del profeta siempre esta presente hasta en los mas liberales).
2) La libertad de expresión es censurada en el cristianismo. Dios y las iglesias funcionan como un sistema totalitario basado en absolutos; estas conmigo o estas en contra. Un ejemplo de esto es el miembro que le opina a otro que cree que el pastor esta equivocado sobre su posición respecto al aborto. Eventualmente todos se enteraran y serás puesto en disciplina o algo parecido. En las iglesias que no existe la disciplina como tal el profeta usara su influencia para desacreditarte con su opinión en conversaciones con otros utilizando frases como "No cuentes con ese pendejo que un hijo del diablo. Búscate a otro." Esto no es inventado. La he escuchado de pseudos-profetas en mis tiempos de iglesia.
3) La iglesia no tiene la habilidad de bregar con necesidades físicas y opta por negarlas. Esto crea personas reprimidas que muchas veces terminan con enfermedades mentales. El mejor ejemplo de esto es la irresponsable campaña de la abstinencia rechazando verdadera educación sexual. Es un ideal irrealista. Los jóvenes y adultos seguirán teniendo sexo casados o no, cristianos o no porque el sexo es una necesidad física sea controlable o no. Los casos de embarazos en adolescentes más comunes están en las iglesias después de los residenciales públicos. Nuevamente podemos aplicar la analogía del árbol.

En conclusión podemos decir que la libertad es esencial en la búsqueda de felicidad. Si un sistema reprime tu libertad, será muy improbable que consigas la felicidad a través de dicho sistema. La felicidad es un balance de tu estado emocional y la satisfacción que derivas de tus actividades diarias sin importar cuan sencilla sean. La felicidad también conlleva la satisfacción de nuestras necesidades físicas. Los que mueren de hambre nunca han expresado su amor a la vida. Muchos profetas dirán en sus sermones que son felices por su "relación con Dios". Pero seamos honestos. Cuando puedes estar todo el día en tu casa sin trabajar comiendo y bebiendo como un rey con el diezmo de los feligreses. Cuando puedes irte en lujosas vacaciones con ofrendas "especiales". Cuando puedes pararte en una tarima a decir estupideces que no conoces, manipular la opinión publica y salirte con la tuya solo porque tienes el titulo de reverendo. Cuando manipulas las vidas de personas ignorantes con revelaciones inventadas para que sirvan tus propósitos. La vida sin duda alguna, es buena.

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